Capítulo 23

—¿Ya te decidiste?

El humor de Edward era pésimo, su tono helado. —Ser mi asistente no es tan simple como crees.

—Ya lo decidí. De todas formas, ahora necesito un trabajo.

Después de hablar, Adeline recordó algo importante. —Si trabajo para ti, me vas a pagar, ¿verdad?

—No olvides que estás ende...

Inicia sesión y continúa leyendo