Capítulo 30

En el almuerzo, Adeline fue a la cafetería.

Olivia le envió un mensaje.

[Mira, mamá me obligó a ir a una cita a ciegas. Qué incómodo.]

Incluyó una foto mostrando una mesa con algunos postres.

Junto a los postres, había una mano de hombre.

De dedos largos, con ese bronceado dorado perfecto.

Man...

Inicia sesión y continúa leyendo