Capítulo 32

Bajo su cuerpo había un lecho de flores, cuya fragancia llenaba el aire.

La luz de la luna caía detrás de él, oscureciendo el rostro de Edward, pero ella podía sentir su mirada.

Casi tangible.

Adeline no se atrevía a moverse.

Hugh seguía acercándose. Cuando sus pasos estuvieron más cerca, estaba...

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