Capítulo 39

Al día siguiente, Adeline estaba sentada en su puesto de trabajo, mirando distraída su mano derecha.

Todavía no se había curado del todo.

La muñequera ocultaba aquella fea cicatriz.

¿Sería solo imaginación suya?

La noche anterior, creyó sentir que alguien le acariciaba el brazo.

Suave, tierno.

...

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