Capítulo 40

—Suéltame.

La expresión de Adeline cambió de golpe mientras forcejeaba para soltarse, pero las manos de Ryder alrededor de su cintura controlaban sus movimientos con facilidad.

—No tengas tanta prisa por irte —murmuró—. Una mujer hermosa merece que un caballero la persiga. Me pareces muy interesan...

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