Capítulo 42

—¿Cómo te hiciste esa herida?

Aunque la pregunta sonaba preocupada.

Edward giraba su vaso suavemente, su voz, de una frialdad antinatural, creando una inmensa presión.

Las acciones de Ryder eran demasiado vergonzosas para admitirlas, así que respondió vagamente—Solo una mujer sin tacto que me gol...

Inicia sesión y continúa leyendo