Capítulo 47

—No te muevas.

Edward ordenó fríamente.

Adeline se mordió el labio. —¿Qué es exactamente lo que quieres?

—Solo compórtate.

No iba a explicarse con ella.

No tenía ninguna obligación de explicarle nada.

La llevó afuera, atrayendo muchas miradas curiosas en el camino.

A Edward no le importaba.

...

Inicia sesión y continúa leyendo