Capítulo 63

—Si quieres, puedo presentarte a alguien —dijo Aaron con seriedad—. Del tipo que prefieras, puedo encontrar a alguien: vivaz, tierna, sexy, elegante, tímida...

Sonaba como si le estuviera ofreciendo a Edward un harén.

Edward suspiró.

—Basta, basta. No quiero a nadie.

—¿Sigues obsesionado con Ade...

Inicia sesión y continúa leyendo