Capítulo 94

No había espejos en la iglesia. Aquella mañana apenas se había lavado la cara a toda prisa y no había notado ninguna marca en el cuello.

Bajo la mirada inquisitiva de Alicia, Adeline bajó la mano con calma.

—En la montaña hay muchos bichos. Es sólo una picadura de insecto.

—¿En serio? ¿Una picadu...

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