Capítulo 12 Ser tan inútil

ELÍAS; 

-¡Maldita sea! -La voz enojada de papá resonó en las cuatro paredes de mi oficina y me estremecí-. ¡Pensé que nos habíamos deshecho de ese bastardo! ¿Por qué tuvo que volver? ¿Por qué? ¡La empresa Hart solo puede pertenecerme a mí!

Me miró con los ojos llenos de furia. Me señaló con el de...

Inicia sesión y continúa leyendo