Capítulo #120

Suspiró y se recostó en el banco de hojas secas, poniendo sus brazos bajo su cabeza y mirando las hojas amarillas y marrones que colgaban de los árboles sobre él.

—Sabía que no lo tomarías bien —dijo—. Debes hacer lo que te plazca, mi Señora. Tenía que advertirte y ya está hecho. Tú y Tashka no son...

Inicia sesión y continúa leyendo