Capítulo #186

Ella supo entonces que a él no le importaba nada el grupo de dedos rosados, aunque tampoco le emocionaba la idea de jugar con alguna chica ignorante y tonta que le permitiera sentir su poder sobre su estupidez. Él había dicho que le gustaba porque era una tormenta hermosa con una mente matemática y ...

Inicia sesión y continúa leyendo