Capítulo 10

—No quiero saber nada. Solo devuélveme mi dinero—. Me deslicé torpemente al otro lado del sofá, poniendo cierta distancia entre nosotros.

—Malas noticias: ya me lo gasté todo. ¿Y ahora qué?—. Víctor me miró con esos ojos de cachorrito herido.

Sabía que esos doscientos mil se habían ido para siempr...

Inicia sesión y continúa leyendo