Capítulo 103

Un restaurante en las afueras.

Después del trabajo, Ceria y yo fuimos directo allá en auto. En nuestro salón privado, Ceria levantó su teléfono, entusiasmada, y me habló sin parar.

—Ember, no tienes idea de lo cautivadora que te ves tocando el chelo.

Al oír los elogios de Ceria, me quedé ida un m...

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