Capítulo 110

Gabriel estaba detrás de mí, con un pastel en la mano izquierda y regalos en la derecha, luciendo como el yerno perfecto.

—Muy bien, no te quedes ahí parada. Pasa, la cena casi está lista—. Mi mamá enlazó su brazo con el mío mientras mi papá empezaba a platicar animadamente con Gabriel.

En la sala...

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