Capítulo 124

—¿De verdad me odias tanto?—Gabriel se inclinó de pronto hacia mí, con la voz helada.

—¿No es obvio?—repliqué.

En esta segunda vida, mi carácter no tenía nada que ver con la versión anterior de mí, dócil y débil. No pensaba seguir rebajándome para complacer a Gabriel.

Gabriel, evidentemente, no e...

Inicia sesión y continúa leyendo