Capítulo 125

—Ah, claro.—De pronto se me ocurrió algo.

—Ven a mi oficina un momento. Tengo algo para ti.—Le sonreí a Steven.

—¿Qué es?—Steven parecía confundido.

—Lo verás cuando llegues.

Del segundo cajón del lado derecho de mi escritorio saqué una caja elegante y se la entregué a Steven.

—Aquí.

—¿Qué es ...

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