Capítulo 158

Al ver cómo me cambiaba la expresión mientras miraba en silencio hacia donde estaba Gabriel, Ceria soltó un suspiro suave. Tras un largo rato, por fin dijo:

—Ember, vámonos ya.

Solté una risita seca y me terminé el whisky de un trago.

Al sentir el golpe del alcohol, me puse de pie, agarré una jar...

Inicia sesión y continúa leyendo