Capítulo 16

Después del trabajo, el llamativo deportivo de Ceria ya estaba esperando en la entrada de la empresa.

—¿No trabajas esta noche? —me deslicé en el asiento del copiloto con una sonrisa.

—El trabajo puede esperar. Las amigas van primero —Ceria sonrió con picardía y, como era inevitable, empezó a pesc...

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