Capítulo 165

El alcohol ya me estaba nublando la cabeza, y ese beso lo empeoró. La poca fuerza que me quedaba se me escurrió por completo.

Intenté apartarlo, pero tenía ambas manos inmovilizadas.

Me faltaba el aire. En cuanto pude respirar, dije entre dientes:

—Gabriel, si estás caliente, ve a buscar a Azure....

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