Capítulo 27

En ese momento, Gabriel sostenía una copa de vino tinto.

Al ver eso, Isabelle frunció el ceño y se la cambió por el vaso de agua tibia que ella tenía en la mano.

—Gab, tu estómago apenas se está recuperando. No puedes tomar alcohol ahora.

—Gracias.

Probablemente para no hacer quedar mal a Isabel...

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