Capítulo 35

Al ver la expresión ansiosa de Gabriel, Abigail se rió.

—Señor Sinclair, ¿de verdad va a protegerla? ¿Está dispuesto a tirarse por la borda todas las normas de la industria por esta zorra de dos caras?

—Pase lo que pase, no puedes ir golpeando a la gente.

Apuesto a que a Gabriel se le estaba desa...

Inicia sesión y continúa leyendo