Capítulo 17

La puerta del coche se abrió de golpe.

Bajo las miradas horrorizadas de todos los presentes, Diana entró con paso firme, un bate de béisbol colgado sobre su hombro.

Sus tacones altos resonaban con fuerza contra el suelo, y a medida que se acercaba, su expresión fría y acerada se reflejaba en los o...

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