Capítulo 206

El tiempo pasó poco a poco.

De día a noche.

Diana se sentó allí como una estatua, sin moverse en absoluto, ni comer ni beber.

De repente, una sombra apareció ante sus ojos.

Su cabeza se sentía mareada y pesada. Levantó la vista y se encontró con un par de ojos profundos.

De repente, sus sienes ...

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