Capítulo 218

Nubes oscuras cubrían el cielo, con relámpagos que destellaban y truenos que retumbaban.

Finísimas gotas de lluvia caían como pequeñas agujas.

Diana estaba de pie bajo la llovizna, con lágrimas en los ojos, mientras se arrodillaba lentamente. Con la vista nublada, miró la lápida y se quedó observa...

Inicia sesión y continúa leyendo