Capítulo 62

En la tenue luz, los encantadores ojos de Diana estaban ahora rojos y llenos de lágrimas.

Pero Michael no se detuvo, sabiendo que ella resistiría. La inmovilizó firmemente y la besó ferozmente de nuevo.

Diana luchó aún más. Aunque sus manos y pies estaban atados, su boca no lo estaba. Cuando Micha...

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