Capítulo 70

—¡Qué mujer tan tonta!

Bajo la luz de la farola, el hermoso rostro de Diana estaba cubierto de sangre, que seguía fluyendo de sus labios y manchando su ropa de rojo.

Su cuerpo esbelto se sentía sin peso.

El corazón de Michael dio un salto repentino, como si una aguja delgada le hubiera atravesado...

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