Capítulo 8

—Tú tampoco eres tan genial—. Diana miró fijamente a Ruby, quien de repente había pasado de ser suave y elegante a aguda y cortante.

Diana se estabilizó. —No sé de qué hablas. Esta es nuestra primera reunión, ¿verdad?

—Deja el teatro—. Ruby sacó una tarjeta bancaria de su bolso y la lanzó sobre la...

Inicia sesión y continúa leyendo