Capítulo 251: Tal vez ser tan tonto para siempre no sea tan malo

El laboratorio quedó en un silencio sepulcral. Todos intercambiaron miradas de desconcierto, pero ni una sola persona se atrevió a hablar. ¿Quién se atrevería? Todos estaban aterrorizados de que la llave inglesa de Isabella fuera a estrellarse contra sus cabezas a continuación.

Isabella golpeó la l...

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