Capítulo 98: Sin habilidades, sin carreras

Agarrando el volante mientras llegaban al tramo de carretera vacío, Isabella redescubrió gradualmente esa sensación de adrenalina que había sentido una vez en la pista de carreras.

Aceleró a fondo.

La aguja del velocímetro giraba salvajemente—ochenta km/h, ciento sesenta, doscientos cuarenta...

L...

Inicia sesión y continúa leyendo