Capítulo 368 La violencia de la hija

Monica no quería discutir con Bertha. Sostuvo a Sophia cerca, acariciando suavemente su cabecita.

Alexander, sin embargo, frunció el ceño ante el tono de Bertha.

—Regresó conmigo del viaje de negocios. Los niños ya están bien, deberías irte a casa.

Su brusco rechazo dejó claro que no le importaba ...

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