Capítulo 525 La hija genuina

Alexander le dirigió una mirada glacial a Timothy.

—¿Y qué si mi hija habla mucho? Si te molesta, puedes irte.

Timothy se sorprendió.

—Vaya, sí que eres protector, ¿eh?

Alexander no se molestó en responder.

Timothy le dio otro codazo.

—¡Oye, nuestra pequeña Amelia acaba de decir algo! Incluso dij...

Inicia sesión y continúa leyendo