Capítulo 104: Insistir en ser dado de alta

Klaus sostuvo a Emma con fuerza en sus brazos, susurrándole—Te protegeré. Nadie podrá hacerte daño otra vez.

El familiar aroma de Alpha de Klaus llenaba sus fosas nasales, transmitiendo una fuerza reconfortante.

El cuerpo frío de Emma se calentaba lentamente, y el miedo asfixiante se disipaba consid...

Inicia sesión y continúa leyendo