Capítulo 30: «¡Es el hijo de Justin!»

La expresión de Klaus se congeló mientras miraba el papel, apretando su agarre.

—No...

Emma volvió a la realidad.

Ignorando el dolor agudo en sus rodillas, se lanzó hacia adelante, desesperada por arrebatárselo.

—¡Devuélvemelo! ¡Es mío!

Había planeado ir al hospital para un chequeo justo después de ...

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