Capítulo 390

—¡Bertha! ¡Te odio! ¡Te odio! Tú me hiciste así, no morirás en paz. No te dejaré en paz.

—Quiero beber tu sangre, arrancarte la piel. Puta, puta...

Debido a que las comisuras de su boca estaban hinchadas, su habla era vaga e ininteligible, pero una y otra vez, seguía repitiendo, apretando los dien...

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