Capítulo 52

Los repartidores de flores completaron su tarea e hicieron una reverencia extremadamente cortés. —Por favor, disfrute despacio, bienvenido a ordenar la próxima vez.

Los órganos internos de Laura estaban a punto de explotar.

—Lárguense.

Deseaba poder lanzar esas coronas en la cara de esas personas...

Inicia sesión y continúa leyendo