Capítulo 394

Diana no pudo evitar reírse de su actitud excesivamente cautelosa. Dio un paso adelante y acarició suavemente la espalda del niño.

—No te preocupes, solo tiene hambre —dijo, levantando al niño con un movimiento suave y experto.

Stanley se quedó observando en silencio. La luz del sol resaltaba el p...

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