Capítulo 450

—No... No puede ser —el rostro de Heidi se volvió pálido como un fantasma, sus labios temblaban mientras perdía toda capacidad de pensar—. Él... ¿no está todavía en casa?

—Está aquí —la voz de Nikos era tan fría como el hielo—. Mientras tú difundías con arrogancia esas fotos y videos, él regresó. Y...

Inicia sesión y continúa leyendo