Capítulo 493

Al otro lado del teléfono, Edwin guardó silencio, y Diana casi podía imaginarlo apretando los dientes con frustración y desesperación. Después de una larga pausa, finalmente logró decir con amargura:

—Tú ganas.

Con eso, colgó, como si le hubiera costado toda su fuerza.

El coche volvió a quedar en...

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