Treinta y ocho

—¿Crees que mi hermano superará esto, Kia? —preguntó Kamilina, entrelazando sus dedos con los del general Kian.

—Sí, pequeña. Tu hermano es lo bastante fuerte para manejar todo esto, y no olvides que no pretendo chismear sobre él, pero se buscó todo esto por confiar ciegamente en ella —dijo, apretá...

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