Capítulo 36 36

—Entonces tendrás que decírmelo mirándome a la cara.

Dormí poco.

Cuando abrí los ojos, Maelis ya estaba despierta a mi lado.

—¿Cuánto llevas mirándome?

—Lo suficiente para descubrir que frunces el ceño dormida.

—Eso es invasivo.

—Tú me mordiste anoche.

—Con permiso.

Me incorporé. La ropa para el via...

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