Capítulo 37 37

—Y renunciarás para siempre a la Corona de Avenor.

Salí del despacho con la carpeta contra el pecho.

Darian seguía donde lo había dejado.

Al verme, se puso de pie.

—¿Qué pasó?

—Necesito una habitación con puerta.

—Eso suena excelente.

—Darian.

—Ven.

Me llevó a una sala pequeña junto a la biblioteca....

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