Capítulo 58 58

—No te arrodilles.

Maelis se quedó a medio movimiento.

Yo acababa de bajar del carruaje en el patio de Ceravia. Cael estaba detrás de ella. Tessa detrás de mí.

—Ni siquiera había empezado —dijo Maelis.

—Tu rodilla tenía intenciones.

Cael soltó una risa.

—Yo también las vi.

Maelis se enderezó.

—Arrui...

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