Capítulo 129 ¡Ahora!

Camila, por su parte, correteaba entre los estantes. De repente, la pequeña se acercó a ellos sosteniendo un vestido de gala exageradamente grande, con encajes y volantes que parecían sacados de un cuento de hadas.

—¡Mamá, mira! ¡Es para la bebé! —dijo la niña con total seriedad, arrastrando la pre...

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