Capítulo 130 Me Tienes a Mí

El pitido constante y rítmico de los monitores era lo único que llenaba la habitación. Erick estaba sentado al borde de la cama, con los codos apoyados en las rodillas y el rostro escondido entre las manos. Habían pasado horas desde que la ambulancia se la llevó.

Elara abrió los ojos lentamente. La...

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