Capítulo 36 Será correcto

La lluvia golpeaba con insistencia contra los enormes ventanales del departamento en Seattle. Han pasado tres días desde la madrugada en la que selló su destino con dos palabras; Tenemos un trato.

Elara estaba sentada en el sofá de la sala, con las piernas recogidas contra el pecho y la mirada p...

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