XXIX

Entró en la habitación, y de inmediato, ella se levantó de la cama, buscando quién se atrevía a entrar sin tocar la puerta.

Al despertarse, ya tenía una idea de quién podría ser tan terco como para atreverse a molestarla.

—¿Qué quieres?— preguntó con severidad, irritada al pensar que la habían des...

Inicia sesión y continúa leyendo