XXX

Ella entró en la habitación y se quedó atónita al descubrir lo extraña que era esa área. Una habitación vacía, iluminada, con puertas en cada lado donde su mirada podía fijarse.

—¿Es una mazmorra? —susurró, incapaz de dejar de girar sobre sus talones con asombro.

—Podemos llamarla así si queremos ...

Inicia sesión y continúa leyendo