XXXVIII

—¿Satisfecho? —Con una mirada sincera a William, se rió.

—¿Quién es esa chica? —William se apresuró hacia él y agarró el dobladillo de su camisa.

¿Qué demonios era este sentimiento? Ella estaba creando demasiado suspenso en la cabeza de William, que no podía dejar de preguntarse sobre esa escena q...

Inicia sesión y continúa leyendo