XLV

Ella estaba alarmada, aunque no debía traicionar su fachada, y actuar con pánico nunca había resuelto ninguna crisis.

—Él no me la quitará —susurró.

La noche fue larga, pero calmó sus nervios. Podía pensar con claridad, y recordó que Daniel no era el tipo de hombre que mantendría en secreto inform...

Inicia sesión y continúa leyendo